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Cómo funciona una instalación de energía solar doméstica

Para entender cómo funciona una instalación de energía solar expliquemos primero como funciona una instalación eléctrica tradicional doméstica.

En cualquiera de nuestras casas en la ciudad, la compañía eléctrica nos da acceso a su red eléctrica, previo paso por el contador, para abastecernos de electricidad con unas características muy definidas, energía eléctrica alterna (CA) 220V y 50Hz.

Es por esta razón que la mayoría de los aparatos eléctricos del mercado están hechos para funcionar con estas características de energía eléctrica (CA 220V y 50Hz).

Para poder proveernos de electricidad por otro método tenemos la suerte de disponer de una tecnología, que aunque existía hace años no tenía hasta hace pocos un precio competitivo para ser desarrollada, la energía solar fotovoltaica.

La energía solar fotovoltaica aprovecha un fenómeno físico que ocurre cuando la radiación del sol incide sobre ciertos materiales, es el llamado “efecto fotovoltaico”. Dicho efecto produce una corriente eléctrica que gracias a la tecnología de los paneles fotovoltaicos puede ser aprovechada con unas características bien definidas.

La particularidad de este fenómeno es que la corriente eléctrica que se crea es Continua (CC), como la de una pila o batería.

Puesto que, como hemos dicho, la mayoría de aparatos eléctricos del mercado funcionan con energía eléctrica alterna (CA 220V y 50Hz), necesitaremos algún sistema que transforme la energía eléctrica que nos proveen los paneles fotovoltaicos en energía eléctrica aprovechable para nuestros aparatos eléctricos. Dicho sistema es el Inversor.

Así pues, para definir cómo funciona una instalación de energía solar doméstica, debemos diferenciar entre:

  • Instalación aislada de red. Es decir, instalación ubicada en una edificación que no tiene conexión a la red eléctrica convencional.
  • Instalación conectada a la red. Es decir, instalación ubicada en una vivienda o edificación que sí que tiene conexión a la red eléctrica convencional.

 

Instalación aislada de red

Este tipo de instalación tiene la peculiaridad de que necesitamos acumular energía durante las horas de sol para poder utilizarla durante la noche, es decir, la producción y la demanda no son igual es a lo largo del día, así que se tiene que poder acumular cuando se produce en exceso para tener cuando la demanda es mayor a la producción (sobre todo por la noche).

Por lo tanto básicamente los paneles cargan las baterías y nosotros tomamos la energía de las baterías para nuestro consumo.

Para poder cargar las baterías los paneles fotovoltaicos se han de conectar a las mismas a través del llamado regulador solar, o regulador de carga.

En otras guías entraremos en el detalle de cómo funciona un regulador y qué tipos hay, así como cual elegir para nuestra instalación, pero básicamente el regulador protege la batería de sobrecargas y maximiza la carga que se suministra a las mismas. Se podría conectar directamente un panel a una batería, pero sería peligroso para la vida de la batería y sería un sistema bastante ineficiente, con lo cual nos sale más barato instalar reguladores.

En la guía “Dimensionado de instalaciones solares fotovoltaicas aisladas” se explica cómo configurar los paneles con respecto a las baterías correctamente.

Recapitulando, los paneles conectados adecuadamente con el o los reguladores y este o estos a su vez con las baterías nos permite almacenar la energía eléctrica en las baterías para nuestro uso.

Como ya hemos comentado, las baterías almacenan energía eléctrica de corriente continua (CC), por lo tanto, si queremos utilizarla para alimentar aparatos eléctricos convencionales necesitaremos un inversor.

En este punto hay que tener en cuenta que si la instalación la queremos solo para iluminación, sería más conveniente hacer una instalación de bombillas de continua, pues nos saldría más barato que tener un inversor, pues un inversor, además de tener un precio, consume una pequeña parte de la energía para hacer la transformación.

Así pues, resumiendo, para una instalación con aparatos convencionales, los paneles se conectan al regulador, y este a las baterías, y luego a las baterías conectamos el inversor que se puede conectar directamente a la red eléctrica de nuestra vivienda (aislada de la red convencional).

 

Instalación conectada a la red

Si tenemos una instalación, típica de cualquier hogar, conectada a la red eléctrica convencional, no necesitamos almacenar energía. La nueva regulación fotovoltaica en España va a permitir que tengamos instalaciones propias que generen energía eléctrica con el único propósito de consumir lo menos posible energía de la red, y por lo tanto de pagar lo mínimo en energía eléctrica. Este nuevo concepto va a permitir que cualquiera pueda consumir su propia energía sin tener que preocuparse de las constantes subidas del precio de la energía eléctrica. (Para saber más sobre este sistema les recomendamos que lean: http://www.suelosolar.es/newsolares/newsol.asp?id=6023)

Por lo tanto con esta configuración vamos a quitar un gran coste de la instalación aislada; las baterías.

El funcionamiento en este caso es el siguiente, los paneles se conectan directamente (con la configuración serie/paralelo adecuada) a la entrada del inversor de red, y este a su vez se conecta a nuestra red eléctrica doméstica, con las necesarias protecciones. Es como un electrodoméstico más, pero que en vez de consumir energía nos la está produciendo.

Tomando las facturas eléctricas de un año podemos ver qué consumo anual tenemos, y así determinar qué instalación solar podríamos implementar en nuestra casa. Visite la guía “Determinación del tamaño de una instalación para autoconsumo”.

Esperamos haberle servido de ayuda, para cualquier comentario contacte con guias@tienda-solar.es.

 

 

 

 

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